¿Cuáles son las causas de los calambres? Antes de responder a esta pregunta creo que deberíamos pensar en esta otra ..¿todos los calambres se producen en las mismas circunstancias?. No es lo mismo un calambre de un deportista profesional durante el final de un partido de 3 hs que el calambre de una persona que está plácidamente dormida y a mitad de noche se le “acalambra” el gemelo. Como siempre hay que reconocer el origen de la lesión antes de plantearnos el mecanismo de prevención.
Los calambres en personas sedentarias se pueden producir por problemas vasculares , por estar bajo tratamiento con medicamentos diuréticos o por padecer ciertas enfermedades.
En deportistas se pueden producir durante la práctica deportiva o al finalizar la misma y están vinculados a la deshidratación y pérdidas de sales por medio del sudor que hacen que tengamos alteraciones hidroelectrolíticas. En torno a la actividad física hay varias teorías que revelan las diferentes causas del calambre muscular, entre ellas, la deshidratación, el aumento de la temperatura, la acumulación de toxinas …como factores o mecanismos que nos llevan a la fatiga ( no en todas las actividades ), a la sobrecarga a la que sometemos a los músculos durante ejercicios de larga duración.
En definitiva los calambres se pueden producir, a saber :
- por alteraciones vasculares, deficiencias en el flujo sanguíneo o en el retorno venoso de la sangre, con la falta de aporte de O2 en el primer caso y con la acumulación de toxinas en el segundo. La forma en la que llegamos a estas situaciones puede ser desde una enfermedad, la utilización de calzado inadecuado hasta una mala postura en la que no dejamos pasar correctamente la sangre.
- por deshidratación y pérdida de sales minerales (potasio, calcio , magnesio) durante el ejercicio , con alteraciones en la contracción muscular. La pérdida de líquido puede ser mediante el sudor o por la ingesta de sustancias diuréticas.
- también se pueden dar los calambres por la irritación de un nervio, por ejemplo con una hernia discal afectando al músculo o músculos “conectados” a ese nervio. En un sentido similar se pueden dar por estrés, como ocurre en la zona cervical (por el sistema nervioso)
- y por supuesto por esfuerzos musculares para los que no estamos preparados, como puede ser el intento de conseguir la condición física lo antes posible en una persona sedentaria o que ha recientemente finalizada una rehabilitación de una lesión, o en deportistas bien entrenados , como consecuencia de la dureza del partido, la temperatura ambiental, la superficie del terreno de juego…